La era del transbordador espacial 1981-2011

Acabada la conquista por la Luna en los años 70, los americanos desecharon la experiencia conseguida con sus misiones Apolo y el superlanzador Saturno V en favor del acceso al espacio mediante una nave reutilizable que pudiera abaratar los costes de acceso de tripulación y cargas al espacio y la posibilidad de mantener una estación espacial tal como lo hacían sus enemigos los soviéticos. Es decir cambiaron la conquista de los mundos cercanos (Luna, Marte, asteroides, por ejemplo) por el acceso barato a órbita baja. En plena Guerra Fría querían una gran nave maniobrable que pudiera volver en tan sólo una órbita y poder lanzarla desde cualquier centro espacial a cualquier tipo de órbita para cualquier eventual misión en cualquier parte del globo. Lo querían todo. Acabada la carrera espacial con la conquista lunar y otra serie de gastos en guerras como Vietnam condujeron a continuos recortes en el presupuesto de la NASA en aquélla época e hicieron abandonar la posibilidad de mantenerse en la Luna o llegar a Marte y la construcción de una estación espacial americana.

Transbordador espacial Columbia

Imagen del primer transbordador Columbia en la rampa antes del lanzamiento. (12-abril-1981. Créditos: NASA)

En cambio los militares si veían con buenos ojos el desarrollo del transbordador e hicieron una serie de requerimientos y capacidades para esta nueva nave. Tantas necesidades iniciales supusieron un tremendo aumento de costes y cambios en el diseño final, unido a algunos pequeños olvidos necesarios por la necesidades del ahorro, como la falta de una vía de escape para los astronautas en caso de que surgiera algún problema en el lanzamiento o reentrada, hicieron que tras sólo dos fallos en 128 misiones acabaran con la vida de dos tripulaciones de astronautas y la pérdida de credibilidad en todo este revolucionario y sofisticado sistema de acceso al espacio, además de mayores costes en mantenimiento y mejora de seguridad en cada misión.

El STS Atlantis acoplado a la estación espacial soviética Mir

El STS Atlantis acoplado a la estación espacial soviética Mir

La icónica nave, donde llevaba la tripulación y la carga, despegaba en vertical acoplada a un gran tanque central desechable de hidrógeno y oxígeno líquidos unido a dos boosters reutilizables o SRB. El vehículo orbital era la única parte que llegaba a órbita y contaba con tres motores SSMEs y una capacidad de carga de cerca de 25 toneladas a órbita baja. En su vuelo inaugural el 12 de abril de 1982 el Columbia tenía una tripulación de solo dos astronautas, el veterano John Young que pisó la Luna en la misión Apolo 16 y el novato Robert Rippen. En adelante se aumentó la tripulación hasta siete tripulantes para un vuelo rutinario.

El STS Atlantis en su última misión sobrevolando Australia

El STS Atlantis en su última misión sobrevolando Australia

Acabada la Carrera Espacial y la conquista de la Luna, los transbordadores han sido durante 30 años, el único sistema americano de acceso al espacio. Una vez retirados, actualmente están desarrollando la cápsula Orión y el lanzador SLS y a su vez subvencionando varios proyectos de empresas privadas, como lo son la cápsulas no tripuladas Dragon de la empresa SpaceX, la nave Cygnus de Orbital Sciences y el Dream Chaser de Sierra Nevada Corporation y las tripuladas Dragon de SpaceX y Starliner de Boeing.

Estos fueron los transbordadores americanos puestos en servicio y sus misiones más importantes:

Enterprise (1977). Vehículo de pruebas y primer vuelo de un transbordador.
Columbia (1981-2003). Completó 27 misiones y se desintegró en la reentrada de su 28º misión, el 1 de febrero de 2003. Fué el primero en estar en funcionamiento, el primero en portar el Spacelab, un laboratorio espacial reutilizable que voló en 23 misiones entre 1983 y 1998, y puso en órbita el telescopio de rayos-x Chandra.
Challenger (1983-1986). Completó 9 misiones y se desintegró en la reentrada de su 10º misión, el 28 de enero de 1986, siendo el primero en ser accidentado. En su segunda misión, Sally Ride se convirtió en la primera americana en viajar al espacio y en la sexta Kathryn Sullivan, en la primera mujer americana en realizar un paseo espacial.
Discovery (1984-2011). Realizó un total de 39 misiones, siendo el más utilizado de todos los transbordadores. Fué el encargado de poner el telescopio espacial Hubble en órbita, realizó también dos misiones de servicio al telescopio, y se encargó de poner en órbita la sonda Ulysses para el estudio del Sol. Realizó acoplamientos con la estación espacial rusa Mir (2 misiones) y colaboró en la construcción de la Estación Espacial Internacional (10 misiones). Su último vuelo fué el STS-133, lanzado el 24 de febrero de 2011.
Atlantis (1985-2011). Realizó un total de 32 misiones, algunas de ellas militares clasificadas. Puso en órbita la sonda Magallanes rumbo a Venus y la sonda Galileo rumbo a Júpiter. Realizó acoplamientos con la estación espacial rusa Mir (7 misiones), una misión de servicio del telescopio espacial Hubble y colaboró con la construcción de la ISS (12 misiones). Fué el último transbordador en realizar una misión espacial, la STS-135 el 8 de julio de 2011.
Endeavour (1992-2011). Construído como sustituto del fallido Challenger, realizó un total de 25 misiones. Realizó una misión de servicio del telescopio Hubble, se acopló con la estación espacial rusa Mir (2 misiones) y colaboró con la construcción de la ISS (11 misiones). Su última misión fué la STS-134, lanzado el 16 de mayo del 2011.

El transbordador espacial Endeavour en la misión STS130

El transbordador espacial Endeavour en la misión STS130 (9-feb-2010. Créditos: NASA)

El Burán soviético. La extinta Unión Soviética por su parte, construyó un transbordador muy similar y algo más avanzado que el americano, dentro del Programa Energía-Burán. Iniciaron la construcción de un total de 5 orbitadores, los cuáles sólo terminaron uno completamente y hasta ocho vehículos de pruebas. Realizó su primera y única misión el 15 de noviembre de 1988 de forma totalmente automática sin tripulación, característica que no tenían los homólogos transbordadores americanos. Con unas mayores capacidades de carga, autonomía en el espacio y maniobrabilidad, en su diseño se incorporó también un sistema de asientos eyectables para que en caso de que surgiera algún problema, la tripulación tuviera posibilidad de escapar del desastre. Con sólo un vuelo realizado el programa fue desmantelado por falta de fondos, habiendo superado tecnológicamente al americano pero nunca usado con tripulación.

El transbordador Buran soviético y el cohete Energía en la rampa

El transbordador Buran soviético y el cohete Energía en la rampa

Para una mayor y mejor información del transbordador americano y el Burán soviético, recomendamos el blog Eureka y ahora en Naukas, del divulgador español Daniel Marín, quien conoce todo acerca de ambos programas de estas dos superpotencias espaciales. Enlaces del shuttle aquí, y del Burán aquí y aquí

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Publicado el 8 noviembre, 2017 en VUELOS ESPACIALES y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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