Los planes de estudio futuros de las lunas galileanas de Júpiter

La comunidad científica internacional considera el estudio de la luna Europa de Júpiter como prioridad. La existencia de un lago global bajo su superficie da que pensar en la posibilidad de encontrar vida microbiana. Donde hay agua podría haber vida, así de simple resumen los científicos esta posibilidad. Y en las lunas galileanas, Europa, Ganímedes y Calisto, hay más agua que en nuestro planeta, aunque la gruesa superficie de hielo dificulta su estudio. Otro de los problemas es la intensa radiación que emite Júpiter y por tanto a mayor cercanía mayor protección con lo que se incrementa el peso y a la par se reduce el período de misión y el peso útil para la instrumentación de las sondas.

De izquierda a derecha Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, las cuatro lunas de Júpiter descubiertas por Galileo Galilei en 1610.

De izquierda a derecha Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, las cuatro lunas de Júpiter descubiertas por Galileo Galilei en 1610. Créditos: NASA.

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¿Descubrió Herschel los anillos de Urano en el siglo XVIII?

El descubrimiento oficial de los primeros anillos de Urano sucedió de una manera muy casual un día como hoy 10 de marzo hace 40 años, en el año 1977, durante una campaña internacional realizada desde diferentes observatorios por todo el mundo con objeto de observar la ocultación de la estrella SAO58687 por el planeta Urano.

Esta imagen en color falso del infrarrojo obtenida por el Telescopio Espacial Hubble en agosto de 1998 muestra los anillos junto al planeta. La luz infrarroja nos permite ver detalles de las diferentes capas de la atmósfera de Urano, que ha sido mejorada digitalmente con color falso. Créditos: JPL/NASA

Esta imagen en color falso del infrarrojo obtenida por el Telescopio Espacial Hubble en agosto de 1998 muestra los anillos junto al planeta. La luz infrarroja nos permite ver detalles de las diferentes capas de la atmósfera de Urano, que ha sido mejorada digitalmente con color falso. Créditos: JPL/NASA/STScI

Las ocultaciones de una estrella son de gran interés científico porque permiten estudiar diferentes aspectos del astro ocultado y en este caso concreto del astro más cercano. Las pretensiones de dicho estudio pasaban por investigar la variación de luz de la estrella a su paso tras las capas más externas de la atmósfera de Urano. Fue entonces cuando los astrónomos James L. Elliot, Edward W. Dunham y Jessica Mink pudieron medir los tiempos de ocultación de la estrella gracias a un telescopio reflector Cassegrain de 91cm montado a bordo de un avión del Kuiper Airborne Observatory (KAO). Los datos recabados no pudieron ser más interesantes. Antes de la ocultación prolongada de casi 25 minutos de la estrella por el planeta Urano, pudieron apreciar cinco disminuciones de intensidad de la estrella y posteriormente a la ocultación prolongada producida por el planeta apreciaron de nuevo cinco variaciones, deduciendo así la existencia de cinco anillos alrededor del planeta. Más tarde anunciarían la existencia de cuatro anillos más. Por aquel entonces solo se conocía la existencia de los anillos de Saturno, por ello el descubrimiento supuso una gran sorpresa a la comunidad internacional. Lee el resto de esta entrada

NGC 5907 ULX, el púlsar más brillante conocido

La pasada semana se dió a conocer el hallazgo del púlsar más brillante observado hasta la fecha a una distancia de 50 millones de años-luz de nosotros. Tal como publica la revista Science, se llama NGC 5907 ULX. En un segundo, emite la misma cantidad de energía que nuestro Sol en tres años y medio, según informó la NASA. Según el autor de la publicación, Gian Luca Israel del Observatorio Astronómico de Roma, la cantidad de energía liberada supera con creces los modelos establecidos en eventos de este tipo para una estrella de neutrones en acreción. “Este objeto realmente está desafiando nuestra comprensión actual del proceso de acreción de los púlsares de alta luminosidad…” dijo el autor de la publicación.

NGC 5907 ULX es el pulsar más brillante jamás observado

NGC 5907 ULX es el pulsar más brillante jamás observado. Esta imagen comprende los datos de emisión de rayos X (azul / blanco) del telescopio espacial XMM-Newton de la ESA y el observatorio Chandra de rayos X de la NASA, así como datos ópticos de la Sloan Digital Sky Survey (galaxia y estrellas de primer plano). Créditos: ESA/ XMM-Newton, NASA/Chandra y SDSS.

Los púlsares son estrellas de neutrones con una rotación rapidísima, con un diámetro de 20-30 km. Se encuentran altamente magnetizadas con el eje magnético inclinado con respecto al eje de rotación. Se cree que emiten radiación surgida de la aceleración de partículas cargadas por encima de los polos magnéticos. Al girar tan rápido, es posible que el polo magnético de la estrella coincida con la posición de nuestro planeta, permitiendo la observación del mismo, y lo que percibimos por tanto serían pulsos de radiación que se repiten una y otra vez en un corto periodo de tiempo, a modo de faro, debido a su rápida rotación. Actualmente hay en órbita satélites experimentales estudiando diferentes tipos de púlsares para quizás en un futuro las naves espaciales se orienten en el espacio por estas estrellas pulsantes, dado que tienen una precisión comparable a la de un reloj atómico. Lee el resto de esta entrada

Las falsas afirmaciones de los medios sobre el sistema planetario de TRAPPIST-1

El anuncio del descubrimiento de al menos cuatro planetas de tipo terrestre en la zona habitable de la estrella TRAPPIST de un total de siete planetas, es sin duda una de las noticias del año en este campo y que probablemente sea el comienzo de próximos descubrimientos de la misma índole en los próximos meses.

Impresión artística desde la superficie de uno de los planetas de TRAPPIST-1

Impresión artística desde la superficie de uno de los planetas alrededor de TRAPPIST-1. Créditos: ESO.

Como siempre, los medios generalistas de comunicación se apresuran a “exagerar” los datos obtenidos de tal hallazgo para llamar la atención del gran público y así conseguir una mayor difusión de la noticia. En numerosas ocasiones confunden términos y en la mayoría de casos la noticia peca de ser errónea y en alguna ocasión llega incluso a ser falsa.

Por ello, aun con riesgo de no ser lo suficientemente preciso, no soy astrónomo ni astrofísico, simplemente un humilde aficionado, pasaré a desgranar algunos datos que hemos podido escuchar y leer estos días en relación a esta noticia y pueden crear confusión por ser parcialmente erróneos o inexactos:

  • Un planeta terrestre no es un planeta similar a la Tierra. Los planetas terrestres, telúricos o rocosos (cualquiera de estos adjetivos es correcto) son planetas formados principalmente por silicatos y con un núcleo de hierro. En nuestro Sistema Solar interior por poner un ejemplo, son denominados planetas terrestres Mercurio, Venus, nuestro planeta y Marte, y de sobra sabemos que ninguno es similar a nuestro planeta. Fuera de nuestro planeta puede haber planetas terrestres de diferentes tipos a los que conocemos, que igualmente poco tienen que ver con nuestro hermoso planeta, como pueden ser planetas de hielo, planetas océano, supertierras, planetas de carbono… Todos ellos se denominan planetas terrestres pero están lejos de ser planetas análogos a la Tierra.
  • La estrella TRAPPIST-1 es una pequeña estrella enana roja de tipo espectral M8. En algún medio obvian alguno de estos adjetivos y pasaría a ser un dato erróneo. Una estrella “roja” a secas bien puede ser una estrella supergigante roja que es como se convertirá nuestro Sol dentro de unos 5000 a 6000 años cuando consuma todo su hidrógeno de su núcleo lo que provocará que aumente su volumen y luminosidad llegando a ser 260 veces mayor y 2000 veces más luminosa que en la actualidad. Por otro lado una enana roja como TRAPPIST-1 o como la estrella más próxima al Sol que es Proxima Centauri, son estrellas muy frías con una temperatura entre 2500 y 5000ºK y un tamaño entre 0,08 y 0,8 masas solares. Al consumir muy lentamente el hidrógeno de su núcleo la vida de este tipo de estrellas es muy larga y son probablemente el tipo de estrella más abundante del universo, por ello el hecho de detectar planetas extrasolares en este tipo de estrellas aumenta las posibilidades de encontrar planetas “potencialmente habitables”.
  • Un planeta “potencialmente habitable” solo quiere decir que se encuentra en una región orbital a una distancia de su estrella donde posiblemente en caso de tener agua, ésta se pueda encontrar en estado líquido en su superficie. Decimos posiblemente porque para que un cuerpo conserve agua en estado líquido se tiene que dar una serie de circunstancias favorables además de encontrarse a una distancia apropiada como tener una masa entre 0,5 y 10 masas terrestres, una presión atmosférica, excentricidad orbital, rotación planetaria y unas propiedades atmosféricas adecuadas, entre otros factores. Entre los planetas descubiertos en el sistema de TRAPPIST-1 de momento solo hay cuatro y no siete los planetas que orbitan a una distancia adecuada. Otro factor a tener en cuenta es el “acoplamiento de marea”, al estar los planetas tan próximos entre sí es posible que siempre muestren la misma cara a su estrella, teniendo un lado permanentemente de día y el lado opuesto con noche perpetua con un tiempo de traslación y rotación similar (como la Luna por ejemplo respecto a la Tierra), o bien si la excentricidad orbital es la adecuada podría ser que tuvieran algún tipo de resonancia orbital respecto a su estrella (como Mercurio con el Sol). En el primer caso es posible que en caso de tener agua se encuentre en los bordes del planeta cercanos a la zona nocturna y más que posible en forma de hielo en el lado oscuro.
Gráfico comparativo de las órbitas del sistema estelar TRAPPIST-1 con los planetas del Sistema Solar interior y Júpiter y las lunas galileanas.

Gráfico comparativo de las órbitas del sistema planetario de TRAPPIST-1 con los planetas del Sistema Solar interior y Júpiter y las lunas galileanas. Créditos: ESO.

  • Por otro lado desconocemos si tienen atmósfera y que tipo de características tienen en caso de tenerla. Esto sería uno de los factores más importantes para la posibilidad de mantener agua en estado líquido en su superficie en los cuatro planetas que se hayan en la región “potencialmente habitable”. Por poner un ejemplo el planeta Venus se haya muy cerca del límite interior de esta región del Sol y su densa atmósfera está compuesta principalmente por dióxido de carbono y tiene un gran efecto invernadero calentando el planeta a temperaturas tan altas que el agua desaparecería. En cambio si se hayan cerca del límite exterior podría dar lugar a que el agua estuviera presente en forma de hielo.

Analizados brevemente estos cuatro puntos podemos decir que sin duda los próximos años de estudio de este sistema planetario se antojan emocionantes y el hecho de encontrar planetas de tipo terrestre alrededor de estrellas enanas rojas hacen pensar que su frecuencia posibilitará el que algún día de todos los que se vayan descubriendo gracias a telescopios de nueva generación y nuevas técnicas de detección, quizás encontremos un planeta “gemelo” a la Tierra y así soñar con la posibilidad de porqué no, haya alguna probabilidad de encontrar “vida”.

Desde este humilde blog recomendamos siempre contrastar los datos y consultar fuentes más creíbles para realmente conocer los datos objetivos del hallazgo. Recomendamos por tanto la lectura del artículo publicado por el astrofísico Daniel Marín en su blog Eureka o la web de la revista Nature en inglés, por poner algún ejemplo. Gracias a internet cuesta muy poco estar mejor informado, es simplemente cuestión de varios clics para encontrar mejores fuentes informativas.

Siete planetas terrestres orbitando la estrella TRAPPIST-1, algunos de ellos “potencialmente habitables”

Hace un año se hizo público el descubrimiento de tres planetas de tipo terrestre por el equipo del programa TRAPPIST del Observatorio Europeo Austral (ESO) alrededor de una pequeña estrella conocida ahora como TRAPPIST-1. Dicho programa TRAPPIST (TRAnsiting Planets and PlanetesImals Small Telescope) usa un pequeño telescopio de apenas 60cm de diámetro en el Observatorio de La Silla en Chile y se dedica a buscar planetas extrasolares mediante el método de tránsito alrededor de enanas rojas y enanas marrones.

Concepción artística desde la superficie del planeta TRAPPIST-1f. Créditos: NASA.

Concepción artística desde la superficie del planeta TRAPPIST-1f. Créditos: NASA.

Pues bien, ayer en un comunicado conjunto entre los responsables del programa y también de la NASA se hizo público que no están solos los tres planetas orbitando la estrella TRAPPIST-1, sino que son siete los planetas descubiertos, todos de tipo terrestre y todos de tamaño similar a la Tierra o incluso más pequeños, situados tres de ellos en la región denominada “zona habitable” que no es más que una zona imaginaria donde el agua en caso de existir en aquellos planetas se podría mantener en estado líquido. En cada estrella esta zona es diferente. Por poner un ejemplo, los planetas descubiertos estarían más cerca de su estrella que el planeta Mercurio del Sol, pero al ser una estrella ultrafría, la zona denominada habitable estaría más cerca de la misma.  Lee el resto de esta entrada